
Jugando con fuego
El Pla de Lleida, un paraje que no destaca por su relieve ni su frondosidad, sí lo hace por regalar unas puestas de sol con luces que convierten cualquier sencillo rincón en el mejor de los escenarios.
Un día sencillo, sin exageraciones pero vivido con intensidad y, por supuesto, con lo más esencial: su gente.
Cuando el sol bajó, la música subió; comenzó el baile nupcial y se desató la fiesta.
- Cliente
- Mª Paz y Sergi
- Lugar
- Pla del Bosc (Bellpuig)








