
Match, menú y matrimonio
Un “sí, quiero” (dos, para que no haya dudas) entre risas que no se podían contener, anécdotas que dieron más juego que el propio evento y la solemnidad del ritual celta de los lazos.
Una boda con tanto carácter que ni el recinto pudo aguantarla; su energía y carisma lo llenaron todo, arrasando con cualquier intento de protocolo. Fueron ellos al 100%, y eso se contagió a todo el mundo.
Las fotos no mienten.
- Cliente
- Germán y Victor
- Lugar
- Masía Bou (Valls)