
Mi limón, mi limoneerooo...
Una boda humilde en pleno Montseny, llena de energía y detalles que dejaron huella. Limones por aquí, power-ups de Mario por allá y nombres en tela que convertían cada mesa en una aventura.
Entre sobres que rompían el hielo, un kahoot que desveló más de un secreto y discos de vinilo como libro de firmas, quedó claro que la autenticidad y el buen rollo eran los verdaderos protagonistas.
Tanto, que entraron al ritmo de Chop Suey.
- Cliente
- Albert y Patricia
- Lugar
- Hostal Montserrat (Montseny)